7 pasos básicos en la práctica de mindfulness

Jon Kabat-Zinn, profesor de la Universidad de Massachussets y especialista en programas terapéuticos basados en mindfulness, define esta práctica como “la única actividad humana intencional y sistemática que, en el fondo, consiste en no intentar mejorarnos a nosotros mismos ni llegar a ningún otro lugar, sino simplemente en darnos cuenta de dónde estamos” ….
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Aprendiendo a surfear (para Pablo)

En el mar, como en la vida, siempre hay olas. A veces son grandes, a veces pequeñas y a veces el mar parece “una balsa de aceite”.

Las olas surgen en la superficie del agua porque las agitan los vientos, que vienen y van y cambian de dirección y de intensidad, tal como sucede en  nuestras vidas.

Nada podemos hacer para detener las olas, ni los vaivenes de la vida, intentarlo no es muy inteligente, pero si podemos  reconocer que el mar, como la vida tiene sus propias normas.

Los buenos surfistas no tienen miedo a las grandes olas, pero si respeto, conocimiento, pasión por ellas.  Y saben… “que no pueden detener las olas, pero  pueden aprender a surfear  y a disfrutar”.

Prestar Atención

Escuchar nuestro corazón, disfrutar de los pequeños placeres que se nos ofrecen en el día a día, ser capaces de desconectar el piloto automático que todos llevamos dentro, cuidar de la gente que nos rodea… Todo ello enriquece nuestras emociones y refuerza nuestro positivismo ante la vida.

El presente

Emociones positivas y aprendizaje

El contexto emocional en el que se adquiere la información y habilidades influye en la realización y memorización de estas, ya que las emociones positivas  activan el hipocampo, favoreciendo el aprendizaje.

La felicidad

Siempre habrá alguna actividad que nos haga levantarnos todos los días, que haga que el tiempo se nos pase volando.

Emociones y bienestar

Las emociones positivas, afirma Fredrickson, tienen un objetivo fabuloso en la evolución, amplían nuestros recursos intelectuales, físicos y sociales y los hacen más perdurables, acrecientan las reservas a las que podemos recurrir cuando se nos presenta una amenaza o una oportunidad. Cuando estamos de talante positivo, las personas como nosotros mejoran, y la amistad, las relaciones amorosas y las coaliciones tienen más probabilidades de prosperar. A diferencia de las limitaciones que induce la emoción negativa, nuestra actitud mental es expansiva, tolerante y creativa. Estamos abiertos a nuevas ideas y experiencias.